No despertarás
La quietud del ambiemte se rompe por un quejido, el silencio se quiebra por una respiración agitada, y el tiempo parece que se paró hace horas. Mis ojos se han constumbrado a ver en la negrura de la habitación. Puedo distinguir su silueta, yace sobre la cama a escasos centímetros del sillón donde estoy sentada. Mi mano acaricia la suya despacio por miedo a despertarla, duerme tranquilamente, parece que nada pueda dañarla, pero su mal esta por dentro, y yo no puedo hacer nada.
Continuar leyendo en www.leeresconocer.com

Escribe un comentario