Playchess, Ancara y yo
Hace dos años que entré por primera vez a un servidor de ajedrez, playchess. Supongo que buscaba algo de entretenimiento, una distracción que lograse evadirme de mis preocupaciones, un lugar donde perderme y no pensar… rectifíco, no pensar en aquello que no quería, y que mejor forma de conseguirlo que pensando en otra cosa, darle mate al rey.
Lo que empezó como una simple distracción poco a poco fue cogiendo un cariz diferente, transpasó la barrera virtual, por llamarla de alguna forma y los personajes se convirtieron en personas. Es aquí cuando me sorprendo a mi misma preocupándome por unos “amigos” a los que no he visto, echando de menos a personas de las cuales no conozco su voz… derramando lágrimas por el dolor que puede sentir alguien que se encuentra a miles de kilómetros y al que puede ser que no vea nunca. A veces me pregunto si es normal, si soy yo la loca… o los locos son los demás.

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