Anhelando a la muerte
Escribo esta carta mentalmente, no puedo transcribirla al papel, mis manos, mis dedos, no responden a mis órdenes, así que la dejaré guardada en mi memoría, en el rincón de las palabras olvidadas. Temo que un día no quede espacio suficiente para seguir escribiendo. Por esto, hago un breve resumen de mi vida.No recuerdo mucho de lo que que ocurrió aquel día. Sé que andabamos jugando con la escopeta de papá , habíamos aprendido a montarla, como guarda del bosque papá siempre la tenía cerca, miles de veces lo habíamos visto, desmontarla para limpiarla y volver a montarla, dejarla encima del armario, medio escondida, para que nosotros, no fuesemos capaces de encontrarla. Pero los niños son curiosos, curiosos y atrevidos.

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